Erradicadas caza y tala ilegal de
maderas... por el momento
En el año 1994, los parques y refugios nacionales en la Península de Osa contaban con 63 guardaparques. Hace cinco años, después de varios cortes drásticos en los presupuestos por parte de gobiernos sucesivos, esta zona de gran interés por su biodiversidad tenía solo 10 guardas para
proteger un área de 45.000 hectáreas. Rápidamente los hoteleros de la comunidad de Bahía Drake descubren signos evidentes de caza y de tala ilegal de maderas. Preocupados por la inminente destrucción del bosque lluvioso del área, trabajaron para crear la «Fundación Corcovado», una organización sin fines de lucro, dedicada a la conservación de los recursos naturales en la Península de Osa, especialmente en las áreas protegidas estatales. La fundación contrató guardaparques y un ingeniero forestal quien detectó los permisos de tala ilegal. Después de varias actuaciones, los permisos de tala pasaron de 132 a 16. «Al día de hoy, nuestra fundación paga el salario de 78 de los 155 empleados de la Área de Conservación Osa (ACOSA).
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Y se puede decir que ya no existe la caza en
toda la zona», según Alejandra Monge, quien maneja el grupo de cinco personas
encargadas de todo la logística de la
Fundación.
Así «Fundación Corcovado » mantiene
para el Parque Nacional una planilla de
61 guardaparques, dos abogados
ambientalistas, un ingeniero forestal, y dos
educadores ambientales entre otros, para
llegar a un total de 78 empleados, lo cual
corresponde al 50% del total del personal. «En marzo del 2008, los contratos de
56 empleados se van a terminar y estamos
buscando fondos. Es muy importante que
estas personas, dentro de las cuales están
los indígenas de la comunidad Guaymí,
sigan trabajando para ACOSA por la
preservación de la zona, » explicó Alejandra Monge.
En cuatro años la Fundación ha
administrado mas de 30 programas y
proyectos algunos para pagar los gastos
operativos para el parque nacional, y
adquirir combustible, alimento y equipo
para las misiones de los guardaparques.
Fundación Corcovado hace también
un gran esfuerzo para ofrecer educación
ambiental a todos los vecinos de la
Península. «La casi totalidad de los hoteles de
esta zona proponen un turismo sostenible
y cuidan muchísimo el medio ambiente.
Juntos damos cursos de educación
ambiental para que los vecinos aprendan
por ejemplo cómo reciclar y manejar los
desechos sólidos y líquidos», dijo Alejandra
Monge.
La Fundación ayudó a la creación
del Grupo Juvenil Los Jaguares, muy activo
en la protección de los recursos naturales
de su comunidad. Los chicos y chicas (de
los 12 a los 20 años) hacen limpieza de
playas y realizan esfuerzos para reciclar.
Gracias a su amplia experiencia en
prácticas de turismo sostenible para hoteles
y otras empresas relacionadas con la
actividad, la fundación ya construyó un
centro de acopio para materiales
reciclables en Sierpe, que ayudará a
consolidar el programa de reciclaje en
Bahía Drake.
«Hace poco tiempo, iniciamos un
nuevo proyecto para la restauración de las
tortugas marinas en la zona de Drake.
Necesitamos dinero y voluntarios para
seguir este programa. Ya el vivero está
construido», afirmó Alejandra Monge.
Como todas las fundaciones que
trabajan en Costa Rica muchas veces sin
tener acceso a los grandes medios del país,
«Fundation Corcovado» existe gracias a los
donantes que son empresas del sector
privado, otras ONG, o solamente
personas.
El sitio www.fundacioncorcovado.org,
presentado en vario idiomas, ofrece mucha
información sobre los programas de la
organización y los proyectos.

El Instituto Nacional de Biodiversidad
(INBIO) publicó, en septiembre de este año,
una evaluación de las poblaciones de
monos, felinos grandes y sus presas como herramienta
para determinar la salud del bosque en la Península de
Osa y ayudar a definir límites del Corredor Biológico
Osa.
El estudio se realizó fuera del parque Nacional de
Corcovado, en 10 senderos de 2 km en la Reserva
Golfo Dulce, y en 7 sitios: Santa Cecilia, Mogos, San
Juan arriba, Rincón, Gamba, Rancho Quemado y
Matapalo) y se usaron 20 cámaras, dejadas ahí por
dos meses (marzo y junio 06).
- 21 especies de mamíferos fueran registradas.
El sitio con mayor número de especies es Matapalo. Se
detectaron tres especies de felinos.
- El manigordo es el que tiene mayor
distribución (en 5 de los 7 sitios).
- El Puma fue encontrado en 3 de los sitios, el
Jaguar y el caucel,
solamente en un sitio
(San Juan arriba y
R i n c ó n
respectivamente).
Las presas de los
felinos son la
guatusa, la más
abundante, seguida
por el saíno y el pizote. Se observó el saíno y el
tepezcuintle con amplia distribución y alta
abundancia. Al contrario, aparece una distribución
limitada y una baja abundancia del chancho de monte
y de cabro de monte (las preferidas por felinos). Se
observó una mayor abundancia de la danta en
Rancho Quemado, y solo una presencia regular en
Rincón y Matapalo.
En cuanto a los monos, el Carablanca tienen la
mayor distribución, seguidos del congo. Los monos
araña y tití tienen una distribución muy reducida. El
araña solo estuvo en Matapalo y el tití en Matapalo y
Santa Cecilia. Matapalo presenta la mayor abundancia
de monos, ahí estuvieron presentes las 4 especies de
monos.
Dentro de las conclusiones del estudio, se precisa
que las especies como el jaguar, chancho de monte,
mono araña y danta funcionan como indicadoras de
la buena calidad del hábitat y que aparentemente,
fuera de Parque Nacional de Corcovado y en algunos
casos Matapalo, su situación es bastante precaria. Esto
demuestra que
“probablemente
los bosques de
estas zonas aún se
encuentran en
estado crítico”,
según el
estudio...
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